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Medicina deportiva del hombro

«Puedo entrenar, pero no rindo igual y noto el hombro cuando saco o remato»

Lesiones de hombro en deportistas: diagnóstico, tratamiento y vuelta a competir. Formación en el St George Hospital de Sídney, referencia en Australia.

Lo trata el Dr. Ricardo Aveledo, subespecialista en hombro certificado por el Royal College of Surgeons. Consulta y cirugía en Tenerife · Hospital Quirónsalud Ver currículum

¿Te suena alguno de estos?

Si reconoces dos o tres, encaja con este cuadro.

  • Pérdida de potencia en el gesto deportivo sin dolor claro en reposo
  • Dolor que aparece al llegar a cierto volumen de entrenamiento
  • El hombro va bien al empezar y se resiente en la segunda mitad de la sesión
  • Pérdida de rotación interna respecto al hombro contrario
  • Molestia al sacar, rematar, nadar o lanzar, pero no en el día a día
  • Sensación de fallo o de que el hombro no responde en un gesto concreto

Conviene valorarlo pronto si además notas

  • Episodio de luxación o subluxación durante la práctica deportiva.
  • Pérdida de fuerza brusca tras un gesto explosivo: puede ser una rotura aguda.
  • Dolor que ya no desaparece con el reposo entre sesiones.
El hombro no es una articulación sino cuatro trabajando juntas, sostenidas sobre todo por tejido blando. De ahí su movilidad, y de ahí también su fragilidad. Clavícula Acromion Manguito rotador Glenoides Húmero
El hombro no es una articulación sino cuatro trabajando juntas, sostenidas sobre todo por tejido blando. De ahí su movilidad, y de ahí también su fragilidad.

El hombro del deportista no es un hombro cualquiera

Un hombro que nada 4.000 metros, que saca 80 veces en un partido o que aguanta una caída en bici tiene exigencias distintas a las de un hombro que abre armarios. Y esa diferencia cambia tres cosas: qué se lesiona, qué se considera «normal» en la exploración, y sobre todo qué significa estar recuperado.

Para alguien sedentario, recuperarse es dejar de tener dolor en las actividades cotidianas. Para un deportista, recuperarse es volver a rendir en el gesto que precisamente provocó la lesión. Son objetivos muy distintos y exigen procesos distintos.

Formación en uno de los centros de referencia de Australia

El Dr. Aveledo completó su formación como Fellow in Sports Medicine and Shoulder Surgery en el St George University Hospital de Sídney, uno de los centros de traumatología deportiva más prestigiosos de Australia, junto al Dr. George Murrell, director de su Instituto de Investigación Ortopédica.

Allí trabajó con deportistas de alto rendimiento y con cirugía compleja de hombro, incluidas técnicas de reconstrucción para roturas masivas irreparables del manguito rotador. Sigue vinculado a ese centro: ha sido invitado a la St George Shoulder Conference y es examinador de proyectos de investigación de la Universidad de Sídney.

Las lesiones más habituales por deporte

Deportes de raqueta y lanzamiento (pádel, tenis, balonmano, voleibol). Predominan las lesiones por sobrecarga: tendinopatía del manguito, pinzamiento y lesiones del labrum superior. El problema casi nunca es un solo gesto, sino la acumulación.

Natación. El clásico hombro del nadador, una tendinopatía por el volumen de brazadas por encima de la cabeza, muy ligada a la técnica y al uso de palas.

Deportes de contacto (rugby, judo, fútbol, esquí). Predominan las lesiones agudas: luxaciones, lesiones acromioclaviculares y fracturas.

Ciclismo. Caídas sobre el hombro, con fractura de clavícula y luxación acromioclavicular como lesiones estrella.

Gimnasio y CrossFit. Sobrecarga en gestos por encima de la cabeza y lesiones por técnica deficiente con cargas altas.

Volver a competir se decide por criterios, no por fechas

Una fecha en el calendario no dice nada sobre si un hombro está listo. Lo que sí lo dice es la fuerza medida y comparada con el lado sano, el rango de movimiento completo, y la capacidad de ejecutar el gesto de competición sin dolor y sin compensar con el resto del cuerpo.

Cuando se cumplen esos tres criterios, la vuelta es segura aunque sea antes de lo previsto. Cuando no se cumplen, volver es apostar, aunque la fecha ya haya pasado. La mayor parte de las recaídas que se ven en consulta vienen de haber decidido por calendario.

Cómo se confirma el diagnóstico

  1. 01

    Análisis del gesto y de la carga

    Qué deporte, qué gesto duele, en qué punto del ciclo de entrenamiento apareció y qué cambió antes de que apareciera. En el deportista, el porqué suele estar en la carga y no solo en el tejido.

  2. 02

    Exploración comparativa

    Se compara siempre con el hombro contrario. En deportistas de lanzamiento es normal encontrar adaptaciones —más rotación externa y menos interna— que no son patológicas, y confundirlas con lesión es un error frecuente.

  3. 03

    Imagen dirigida

    Ecografía dinámica para tendones y resonancia cuando se sospecha lesión del labrum o del manguito. La imagen confirma la sospecha clínica; no sustituye a la exploración.

Qué se puede hacer, y en qué orden

Operar no es el punto de partida. Se plantea cuando aporta más que no operar, y se explica por qué.

Primera opción

Tratamiento sin cirugía

En el deportista, la primera intervención casi nunca es quirúrgica: es corregir la carga, el gesto y el déficit de fuerza que provocaron la lesión.

Cuándo: Prácticamente siempre es el primer paso, salvo en lesiones estructurales agudas como una luxación o una rotura completa.

Qué incluye
  • Readaptación de la carga de entrenamiento, con progresión medida en lugar de reposo absoluto
  • Trabajo específico de rotadores y de control escapular, que es donde suele estar el déficit real
  • Corrección del gesto técnico cuando el patrón de movimiento es la causa, con pautas que puedes trasladar a tu entrenador
  • Infiltración ecoguiada solo cuando el dolor impide progresar en la readaptación
Si hace falta

Cirugía deportiva

Cuando hay una lesión estructural que impide volver al nivel previo, se resuelve por artroscopia, con un plan de vuelta al deporte definido desde antes de operar.

Cuándo: Inestabilidad recurrente, lesión estructural con pérdida de rendimiento, o fracaso de la readaptación bien hecha.

Qué incluye
  • Estabilización artroscópica en inestabilidad de repetición
  • Reparación del labrum o del manguito rotador según la lesión
  • Reconstrucción acromioclavicular en lesiones de ciclismo y deportes de contacto
  • Criterios de alta por objetivos de fuerza y control, no por fecha en el calendario

¿Cuánto tiempo voy a estar así?

La vuelta al deporte no se decide por fecha sino por criterios: fuerza simétrica respecto al lado sano, rango de movimiento completo y control del gesto sin dolor. Estos plazos son orientativos para una estabilización o reparación artroscópica.

  1. Protección Primeras 4 semanas

    Protección de la reparación y trabajo del resto del cuerpo: piernas, core y capacidad aeróbica. Perder la forma general no forma parte del tratamiento.

  2. Movilidad y base Semanas 4–12

    Recuperación del rango completo y reintroducción progresiva de la fuerza. Carrera continua y trabajo de tren inferior sin restricciones.

  3. Fuerza específica Semanas 12–20

    Fortalecimiento del hombro con carga creciente y trabajo de potencia. Gesto técnico sin oposición ni velocidad.

  4. Vuelta a competir Semanas 20–36

    Reintroducción del gesto de competición, primero en entrenamiento y después en partido. Los deportes de contacto y de lanzamiento son los últimos.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que parar de entrenar del todo?

Casi nunca. El reposo absoluto suele empeorar las cosas: se pierde fuerza, control y forma física, y al volver el hombro está peor preparado que antes. Lo habitual es adaptar el volumen y el gesto, mantener todo lo que no duele y trabajar específicamente el déficit. Parar del todo es la última opción, no la primera.

¿Cuándo puedo volver a competir?

Cuando se cumplen los criterios, no cuando se cumple una fecha. Los tres que más pesan son: fuerza simétrica respecto al lado sano, rango de movimiento completo y capacidad de hacer el gesto de competición sin dolor y sin compensaciones. Volver antes de cumplirlos es la principal causa de recaída.

Tengo menos rotación interna en el hombro que lanzo, ¿es una lesión?

No necesariamente. En deportistas de lanzamiento y de raqueta es una adaptación esperable: el hombro dominante gana rotación externa y pierde interna con los años de práctica. Se considera problemático cuando el déficit es grande y se acompaña de dolor o de pérdida de rendimiento. Tratar una adaptación normal como si fuera una lesión es un error común.

¿La cirugía va a acabar con mi carrera deportiva?

En la mayoría de los casos, no. Los datos de estabilización artroscópica muestran retornos altos al nivel previo cuando la rehabilitación se completa. Lo que sí compromete el resultado es acortar los plazos: la cirugía es una parte del proceso, y la que menos tiempo ocupa.

¿Puede mi entrenador o mi fisioterapeuta saber en qué fase estoy?

Sí, y conviene. De la consulta sales con las indicaciones concretas —en qué fase estás, qué gestos están permitidos y cuáles no— para que se las traslades a quien te entrena o te trata a diario. El seguimiento lo lleva el Dr. Aveledo contigo en las revisiones; no hay una coordinación aparte con ellos.

Valoración con el Dr. Aveledo

Consulta en el Hospital Quirónsalud Tenerife, Vida Puerto de la Cruz y Quirónsalud Santa Cruz.

Dr. Ricardo Aveledo

Cirujano ortopédico y traumatólogo, doctorado en Física Aplicada a la traumatología, con subespecialidad internacional en Medicina Deportiva y Cirugía de Hombro. Ejerce en varios centros médicos de Tenerife y mantiene actividad investigadora: es examinador de proyectos de grado de la Universidad de Sídney.

Ver trayectoria completa
Colegiado en
Reino Unido GMC 7544432
España OMC 36/08/46635
Australia AHPRA MED0002120123