El hombro del deportista no es un hombro cualquiera
Un hombro que nada 4.000 metros, que saca 80 veces en un partido o que aguanta una caída en bici tiene exigencias distintas a las de un hombro que abre armarios. Y esa diferencia cambia tres cosas: qué se lesiona, qué se considera «normal» en la exploración, y sobre todo qué significa estar recuperado.
Para alguien sedentario, recuperarse es dejar de tener dolor en las actividades cotidianas. Para un deportista, recuperarse es volver a rendir en el gesto que precisamente provocó la lesión. Son objetivos muy distintos y exigen procesos distintos.
El Dr. Aveledo completó su formación como Fellow in Sports Medicine and Shoulder Surgery en el St George University Hospital de Sídney, uno de los centros de traumatología deportiva más prestigiosos de Australia, junto al Dr. George Murrell, director de su Instituto de Investigación Ortopédica.
Allí trabajó con deportistas de alto rendimiento y con cirugía compleja de hombro, incluidas técnicas de reconstrucción para roturas masivas irreparables del manguito rotador. Sigue vinculado a ese centro: ha sido invitado a la St George Shoulder Conference y es examinador de proyectos de investigación de la Universidad de Sídney.
Las lesiones más habituales por deporte
Deportes de raqueta y lanzamiento (pádel, tenis, balonmano, voleibol). Predominan las lesiones por sobrecarga: tendinopatía del manguito, pinzamiento y lesiones del labrum superior. El problema casi nunca es un solo gesto, sino la acumulación.
Natación. El clásico hombro del nadador, una tendinopatía por el volumen de brazadas por encima de la cabeza, muy ligada a la técnica y al uso de palas.
Deportes de contacto (rugby, judo, fútbol, esquí). Predominan las lesiones agudas: luxaciones, lesiones acromioclaviculares y fracturas.
Ciclismo. Caídas sobre el hombro, con fractura de clavícula y luxación acromioclavicular como lesiones estrella.
Gimnasio y CrossFit. Sobrecarga en gestos por encima de la cabeza y lesiones por técnica deficiente con cargas altas.
Volver a competir se decide por criterios, no por fechas
Una fecha en el calendario no dice nada sobre si un hombro está listo. Lo que sí lo dice es la fuerza medida y comparada con el lado sano, el rango de movimiento completo, y la capacidad de ejecutar el gesto de competición sin dolor y sin compensar con el resto del cuerpo.
Cuando se cumplen esos tres criterios, la vuelta es segura aunque sea antes de lo previsto. Cuando no se cumplen, volver es apostar, aunque la fecha ya haya pasado. La mayor parte de las recaídas que se ven en consulta vienen de haber decidido por calendario.